ESCUELA TÉCNICA DE AERONÁUTICA
Tte. Cnel. (TEA) José A. Rigoli


Fuerza Aérea Uruguaya
Comando Aéreo de Personal

 

PALABRAS DEL SEÑOR DIRECTOR DE LA ETA
Discurso pronunciado en la Ceremonia de Clausura de Cursos 2018

Mientras el sol desde el poniente ilumina el horizonte, y sus rayos intentan aferrarse como garras a la luz, los últimos lazos con el día han despedido un nuevo año lectivo. Coloso rey que ha iluminado y guiado todo nuestro vuelo, en esta navegación aérea de incontables días de experiencia y sacrificio, y que hoy ante todos ha creado una nueva estrella naciente, para representar así en el cielo, la satisfacción del deber cumplido. Se une de esa forma, a la constelación de nuestros precursores, que tanto nos demandan, que tanto nos obligan, al mismo tiempo que paternalmente iluminan y guían nuestro rumbo.

Uno de esos grandes precursores sentenció lo siguiente: “La moral y la disciplina son el poder que realmente mueve las FFAA. Todos nuestros deseos de soldados, todo nuestro gran amor a la Patria, deben propender a elevar la moral y esa disciplina, y la máxima contribución a la instrucción de las tropas y oficiales”. General Aviador y Aeronauta Cesáreo L Berisso.

Sepa mi General, que la instrucción sigue siendo nuestro credo, sepa que la educación sigue siendo nuestra religión, que conforme los reglamentos, la Dirección del Instituto mantiene fiel su interpretación, en cuanto a procurar la estandarización y la superación del nivel general de todo el Personal de la Fuerza Aérea Uruguaya, como así también, demandar, ordenar y controlar que toda acción de mando, a todo nivel, debe tener como norma actuar dentro del espíritu de ese principio doctrinario.

En esta oportunidad, no plasmaré en palabras propias la inmensidad, calidad, cantidad y diversidad de todos y cada uno de los cursos realizados, como así tampoco, todos los logros cristalizados en este Instituto. Nuestra propia brújula no podría atestiguar tantos rumbos trazados y alcanzados, por lo que no daré mi voz y retórica a los mismos, ya que ellos tienen su propio sentimiento y vida autónoma. Desde su propia existencia dichos cursos forjan su personalidad, y en silencio gritan con su proceder profesional, la justeza de la perfección desarrollada, y así entregan a la Fuerza Aérea Uruguaya, el personal mejor capacitado que nuestro país necesita para proteger nuestro azul celeste. Ese silencio en la labor, eternamente ha sido custodiado desde esta Plaza de Armas por el Soldado más valiente y humilde, nuestro prócer, el General José Artigas, quien con su sola presencia iluminó cada día de instrucción de orden abierto. No me caben dudas, que aquí se encuentra gran parte de su esencia, solo él y bajo la sombra de nuestros Pabellones Nacionales ha contemplado y avalado cada vez que el sable ordenó acción y cada vez que cual eterno aprendiz el fusil obedeció. Desde nuestras diferentes plataformas de combate, el Soldado Oriental, egresa mejor capacitado para cada uno de nuestros diferentes vuelos, que con sus propias virtudes ahora pueden gritar en silencio, con solo su ejemplo, el nivel de excelencia alcanzado.

Son los servidores inteligentes y libres de la nación, que libremente eligieron a la educación militar, para poder guiar a sus corazones con la razón. Se han educado para que la justicia justifique su accionar y sobretodo han sido educados para que la excelencia sea su fiel copiloto.

Henos aquí, rodeados de tanta juventud, de tanta sabiduría y de tanta experiencia, para regocijarnos una vez más, de haber cumplido con la gran empresa de egresar de nuestras aulas, a estos nuevos oficiales, a estos nuevos soldados y a estos nuevos bachilleres aeronáuticos.

En los albores de su primer día de ingreso, recordarán aquel paso redoblado al son del tambor que guiaba sus pasos. Recordarán aquellas ansias y deseos, cuando aquellos cuadernos vacíos permitieron al lápiz afilado de la cultura aeronáutica, grabar en sus renglones los conocimientos de su nueva carrera. Hoy en este presente, les llega el regalo de poder vivir la satisfacción de tanto esfuerzo y renunciamiento. Mañana en su futuro, las fronteras de éste su hogar se proyectarán junto a las del Uruguay vertical, tan vasto y extenso, como puro y diáfano, y en el momento indicado, ya no habrán fronteras de ninguna altura o territorio conocido, para que puedan brindar todo lo aprendido.

Es en esa altura que nos encontraremos nuevamente los militares, con los hermanos sin uniforme. Nos unirá nuevamente el conocimiento y el deseo de que juntos y mancomunadamente, desarrollemos el potencial aeronáutico de la República Oriental del Uruguay.

Hoy abandonan la cuna de líderes que los protegió durante todo este tiempo, pero les demandaremos a cada paso su obligación fundamental, que es servir a su nación. Ese camino no será fácil y tendrán que usar todo su compromiso e inteligencia. Los militares, deberán recordar el propio simbolismo de sus jerarquías, las barras doradas de los Oficiales se convertirán en su regla, los distintivos de grado de los Aerotécnicos se convertirán en escuadras, para que ambos instrumentos perfectos midan todo su justo proceder.

Protejan la esencia de nuestras Fuerzas Armadas, representada ella en el ser más noble, abnegado y dedicado, todo lo que constituye y hace al propio Soldado Oriental. Recuerden que las jerarquías, el uniforme y las condecoraciones son solo el decorado, lo esencial es el espíritu combatiente del soldado que llevamos dentro. Álvaro José de Navia Osorio, Marqués de Santa Cruz de Marcenado expresó lo siguiente “Cuando te halles querido por las tropas, serás bien servido por ellas. La recompensa de un Capitán no está en las notas de su jefe sino en la mirada de sus hombres”.

Esos hombres, han sido inmortalizados en cada álabe de la turbina que hace volar nuestra Escuela y viven en cada eslabón de la cadena que nos une por nuestro amor al servicio.
Deseo expresar, mi más sincera gratitud a cada autoridad, profesor, asesor, instructor, colaborador o simplemente amigo del Instituto. Deseo expresarle al personal de nuestra escuela mis más caras felicitaciones y agradecimiento.

Gracias por haberme dado la oportunidad de liderarlos, de haber compartido en todo el año el orgullo de haber estado en formación, de haber mantenido el paso gallardo y abnegado, de haber estirado las manos para fundirnos en un solo espíritu de cuerpo, y también por haberme dejado acompañarlos en el rondín de la guardia con el fusil al hombro en las horas más frías y oscuras. Gracias, por permitir que aquí se sigan formando los Aerotécnicos que mantienen volando las alas de la Patria.

Somos la ETA
Somos la Fuerza Aérea Uruguaya
Somos la Aviación Vanguardia de la Patria.

MUCHAS GRACIAS

- Cnel. (Av.) Ruben Aquines, Director de la Escuela Técnica de Aeronáutica -

NOTA: fotografía extraída del sitio web FAU donde los invitamos a visitar la cobertura realizada por la Dirección de Relaciones Públicas: WWW.FAU.MIL.UY