ESCUELA TÉCNICA DE AERONÁUTICA
Tte. Cnel. (TEA) José A. Rigoli


Fuerza Aérea Uruguaya
Comando Aéreo de Personal

 

DISCURSO DE DESPEDIDA
Sub Director (Saliente) Tte. Cnel. (Av.) Pablo Odella

El destino ha querido que no pueda estar presente aquí en este momento, mirándolos a los ojos mientras vierto estas palabras. Razones de Servicio hacen que me encuentre en pleno cumplimiento de una misión operativa de vuelo en apoyo al Instituto Antártico Uruguayo. Sin embargo, ni la distancia ni las fronteras impedirán que exprese lo que siento ante mi inminente alejamiento de esta querida Escuela.

En primer lugar lo que quiero es agradecer, GRACIAS es la palabra que más se adecúa a este breve, pero significativo, pasaje por la ETA.
GRACIAS al mando superior por conferirme el honor y la responsabilidad de comandarlos; GRACIAS  al Director por darme la confianza y el espacio para, aún en el disenso, gestionar a mi modo el sinnúmero de tareas que día a día se realizan en el Instituto; GRACIAS al Cuerpo de Oficiales por su lealtad y compromiso; GRACIAS al Cuerpo de Alumnos por dejar siempre en alto el buen nombre de la Escuela y por demostrarle a la sociedad que cumplir los sueños es posible con trabajo y sacrificio; GRACIAS al Personal Subalterno por la desinteresada tarea diaria, que muchas veces pasa desapercibida pero es, sin lugar a dudas, el pilar básico donde se asientan los logros de la Unidad y por demostrar, una vez más, que la calidad es más importante que la cantidad y que la ACTITUD generalmente es más importante que la APTITUD.

Llegué a esta Unidad sin conocerla, con muchas expectativas y una gran responsabilidad. La Escuela no tenía tiempo para mi adaptación, debía continuar levantando vuelo y yo con ella. Este gran desafío hizo que me sintiera parte desde el principio, hizo que me sintiera uno más de ustedes. Hoy que  toca despedirme sigo sintiéndome así, la ETA se reservó un lugar en mi corazón y ahí va a quedar por siempre, la huella que dejó en mí es indeleble.

Para finalizar quiero pedirles algo. Nunca pierdan el optimismo y el afán de superación. Ser feliz es una opción y no depende de nada más que de las ganas de serlo. Como sabiamente expresó nuestro prócer “Nada debemos esperar sino de nosotros mismos” y esa frase se aplica a todos los ámbitos de la vida. Si hay algo que quieren cambiar, si hay algo que quieren mejorar, no esperen por nada ni nadie, sean ustedes los gestores del cambio, sean ustedes los dueños de su destino.

Me voy pero no me alejo, me despido con la tranquilidad del deber cumplido y con el convencimiento que quedan en buenas manos, son nuevos los vientos que llegan pero el destino sigue siendo el mismo, estar cada vez más cerca de la inalcanzable excelencia.

Por el URUGUAY, por la FUERZA AÉREA y por la ESCUELA TÉCNICA DE AERONÁUTICA, ¡que así sea!